De mujer a mujer

Nos encontramos en un momento de evolución socio-cultural que se mueve muy rápido. Hemos evolucionado en muchas cosas, hemos luchado por ocupar el puesto que nos corresponde realmente en la sociedad, en la igualdad, en la conciliación. Hemos aprendido a no callarnos las cosas, a compartir opiniones… Aunque sigo echando en falta algo más… Respeto entre nosotras mismas, las mujeres.

Hoy es el Día Internacional de la Mujer, ¡FELICIDADES!

Fotografía: Irene Arce

Pero no nos quedemos en felicitarnos solo este día, hoy estamos más unidas que ayer, pero… ¿y mañana? Hemos de estar unidas todos los días, y unidas, no significa que todas tengamos que pensar igual, que todas debamos vestir igual, educar de la misma manera, o tener los mismos valores. Estar unidas significa que nos respetemos como personas y como mujeres, que no nos juzguemos unas a otras como muchas veces hacemos, porque de esta manera, tiramos piedras sobre nuestro propio tejado en esa lucha diaria que tanto nos está costando, para conseguir la igualdad en la sociedad. ¿Cómo pedir respeto, si no acabamos de respetarnos entre nosotras mismas?

Sin duda alguna han habido muchas mujeres destacadas en la historia por su personalidad, su valentía, por su forma de romper los esquemas de una sociedad patriarcal, por su lucha a la hora de demostrar que la mujer, por ser el sexo femenino, no es menos en el mundo, ni se merece menos.

No olvidemos que todas y cada una de nosotras, antes y ahora, aunque sea desde el anonimato, luchamos a nuestra manera por nuestras convicciones, por no ser menospreciadas, porque se reconozca nuestro trabajo y nuestros derechos en la sociedad, los mismos derechos que cualquier persona, por ser dueñas de nuestro pensamiento, de nuestro corazón, de nuestras decisiones, de nuestro espíritu…

Tú, mujer valiente, sigue siendo tú. Sigue siendo fiel a ese pensamiento, a ese corazón, a ese instinto, se fiel a tu espíritu.

Solo tú sabes lo que es bueno para ti, solo tú sabes qué camino escoger. Ninguna persona merece ser menospreciada, por eso, ninguna mujer debe ser menospreciada, ni humillada, ni infravalorada. 

Valórate y todo el mundo podrá ver tu valor. Y sobre todo, nunca dejes que te falten al respeto.

¡Feliz día mujeres de todo el mundo! ¡Feliz vida!

“La vida no es fácil, para ninguno de nosotros.

Pero… ¡Qué importa!

Hay que perseverar y, sobre todo, tener confianza en uno mismo”.- Marie Curie

 

Mi hija es hija única ¡Y QUÉ!

Mi hija es hija única, ¡y qué!

¿Te has preguntado alguna vez el daño que pueden hacer a veces las palabras, si no se cuida el cómo se dicen o a quién se dicen?

Escribo este post simplemente porque estoy saturadaAburrida de las típicas frases del tipo:

“¿Y vas a dejar a tu hija sola? ¡Pobrecita!.- No está sola, tiene a sus padres, primos, amigos…

“Claro, como no tiene hermanos, se aburre…”.- Aún con hermanos te puedes aburrir, pero además, el aburrimiento puede favorecer nuestra creatividad.

“Es que, como no tiene hermanos, siempre reclama tu atención“.- Y qué niño no reclama la atención de sus padres, aún teniendo hermanos… nos necesitan.

“¿Qué va a hacer cuando sea mayor, sin hermanitos?”.- Pues lo mismo que hará uno con hermanos. No va a tener menos posibilidades en la vida por ser hijo único.

“Es que, al no tener hermanos, le cuesta más compartir“.-  Por cierto… yo he visto muchos hermanos peleando por el mismo juguete…

“Como no tiene hermanos, está más mimada“.- Eso depende de los valores que yo le enseñe.

“Como no tiene hermanos, tendrá que abrirse camino ella sola“.- ¡¡¡Anda!!! ¡Como tu hijo mayor! Y no le ha supuesto ningún problema ¿no?

(Puedes sumar aquí todas las frases que te hayan dicho a ti, por ser hij@ únic@, o por tener solo un hij@…)

Soy consciente de que la inmensa mayoría de las veces, no se dicen estas frases con ánimo de ofender ni hacer daño, pero seamos realistas ¡SI se hace daño!

Quizá no te duele tanto cuando te lo dice una persona que apenas conoces, pero… cuando te lo dicen o te insisten desde tus círculos más cercanos… ¡Sí que duele, si! Al menos hasta que aprendes a “pasar” de estos comentarios, pero claro, todos tenemos días.

Y como esto, cuando se pregunta a una madre si no piensa tener hijos… la típica frase de “¡se te va a pasar el arroz!” “Uyyy ya con tu edad… si no te das prisa…”

Imagina que eso se lo dices a una mujer que lleva años intentando quedarse embarazada, y no puede… ¿Cómo crees que se tiene que sentir cuando le insisten con estos comentarios?

Imagen: Irene Arce
Imagen: Irene Arce

Las madres (¡y los padres también, por supuesto!) ya nos sentimos bastante culpables a veces por si lo estamos haciendo bien o no, como para que desde fuera se nos tenga que cuestionar o condicionar. Si no conoces la situación de esa pareja… ¡para qué hablas! 

Es realmente agotador la insistencia de aquellos que tienen la costumbre de meter las narices en temas que son tan íntimos y personales de una pareja, como es el hecho de si quieren o no ser padres, o el si quieren o no dar un hermanito a su hij@ unic@. A ver si te lo puedo dejar bien claro… ¡esto es privado entre mi pareja y yo! Cada cual tiene sus motivos para tomar una u otra decisión, y esas razones interesan únicamente a la pareja, a nadie más.

Hay que pensar antes de hablar. El hijo único es tan feliz, capaz, valiente, avispado, generoso, y un largo etc, como cualquier otro niño con hermanos. No olvidemos que la base para el correcto desarrollo de todo niño, es el hogar, y los valores que se le enseñen en el mismo. Así de sencillo.

Estoy de acuerdo en que todo tiene sus ventajas y sus desventajas. Por supuesto que tener hermanos tiene ventajas, pero lógicamente, también tiene sus inconvenientes. Y de la misma manera, el ser hijo único conlleva sus pros y sus contras, pero no hay nada que no pueda solucionarse en ambos casos, si se presta la debida atención.

Aquí entra de nuevo el papel de la conciliación, la dedicación a tus hijos o hijo único, de un tiempo de calidad. Pienso que esto es lo que más influye en que los niños sean de una u otra manera, más que el simple hecho de tener o no hermanos.

Mi hija es hija única, ¡y qué! Por favor, no la etiquetes por eso. 

 

“El mejor legado de un padre a sus hijos es un poco de su tiempo cada día.”- O.A. Battista

Complicidad, Amistad, Confianza…

Fotografía: Irene Arce
Fotografía: Irene Arce

Complicidad, amistad, confianza

Sentimientos y vivencias que le dan equilibrio a tu vida. El verano, sin duda, es para vivirlo, para recuperar el contacto con los tuyos. Ese contacto quizá algo debilitado por las obligaciones diarias. Pero siempre hay un tiempo para todo.

¿Sabrás encontrarlo y no dejarlo escapar?

¡Feliz Verano! 😉

Un viaje compartido

Fotografía: Irene Arce
Fotografía: Irene Arce

 

“Cada viaje puede ser una nueva aventura, una nueva vida dentro de tu propia vida, donde puedes crecer, entender y aprender.

Reconcilia tu lado más cómodo con tu faceta de aventurer@, y aprovecha todas esas vidas que tienes a tu alcance.” – Irene Arce

“No hay nada como volver a un lugar que no ha cambiado, para darte cuenta cuánto has cambiado tú.” – Nelson Mandela, político y abogado

 

Madres perfectas… ¿¿¿¿En serio????

Siento decepcionarte, pero no hay madres perfectas. No las hay igual que no hay personas perfectas. Pero sinceramente, esto es una cosa que no me preocupa, porque si fuéramos perfectos el mundo sería un absoluto aburrimiento.

¿Por qué no existen madres perfectas? porque no hay madres que no se enfaden, que no griten, que no se desesperen en algún momento, que se acuerden de todo siempre, siempre, siempre…

A veces nuestra obsesión porque todo esté perfecto, por auto-exigirnos llegar a todo, hace que pongamos en riesgo nuestra salud física y emocional.

¿Has oído hablar del síndrome de Burnout? Suele aplicarse al ámbito laboral. El significado de esta palabra, me parece bastante duro. Más si pensamos en su interpretación, ya que traducido del inglés significa agotamiento, astenia, fatiga, incluso recalentamiento, quemarse o consumirse. Viene a definirse también como síndrome del trabajador consumido, o de la cabeza quemada… Suena muy mal ¿a que si?

El término surgió por primera vez en 1974 por Herbert Freudenberger, psicólogo estadounidense, y es un concepto que se asoció principalmente al ámbito laboral, como una respuesta del organismo a los factores estresantes emocionales e interpersonales que se presentan en el trabajo, que incluye fatiga crónica, ineficacia y negación de lo ocurrido.

La población con mayor riesgo para sufrir este síndrome se dedujo que eran: personal sanitario, docentes, tele operadores, personal de las fuerzas armadas… En definitiva, profesiones con alto nivel de estrés, de horas de trabajo, o de sobre carga de trabajo.

¿Qué relación tiene esto con las madres? pues muy sencillo, si lo relacionamos con el ámbito privado o familiar, nos encontramos con que hay muchas mujeres, madres, que han padecido o padecen este síndrome, no solo con motivo de su trabajo fuera de casa, sino con su trabajo dentro del hogar familiar, con la acumulación de responsabilidades, que muchas veces, nos imponemos nosotras mismas, cuando deberíamos aprender a delegar en ciertos aspectos.

Tanto si son madres que trabajan fuera de casa como si no, “gracias” a la sociedad tan crítica que tenemos y a las propias auto exigencias, incluso los juicios o las reprobaciones de unas madres hacia otras, hacen que las mujeres queramos parecer perfectas, que somos capaces de llegar a todo, de tener a nuestros hijos perfectos, con la educación perfecta, el trabajo perfecto, la casa perfecta…

¿No has tenido a veces la sensación de falta de control, de sobre carga de tareas que parecen no tener fin, de sentir que siempre te levantas cansada, de no tener espacio para ti misma?

Igual te estás presionando demasiado. Quizá ha llegado el momento de delegar tareas, de quererte un poquito más y preocuparte un poquito menos, de no arriesgarte a acabar desmejorada físicamente y “quemada” emocionalmente.

Así que deja de angustiarte por ser esa madre perfecta que tantas veces nos venden en los medios de comunicación o revistas o las propias madres, y permítete conciliar mejor, porque conciliar es:

  • Permitirte enfadarte alguna vez, porque nadie dice que sea malo, siempre que sepas gestionarlo y lo tengas controlado.
  • Permitirte equivocarte, porque de los errores siempre se aprende algo bueno.
  • Permitirte pedir ayuda cuando la necesites, porque no es vergonzoso reconocer que no llegas a todo siempre.
  • Permitirte decir “no” a algo, porque seguramente estarás diciendo “sí” a tu salud.
  • Permitirte tiempo para ti, porque cuando construyas un lugar sano y pacífico dentro de ti, seguro que tu vida te resultará más feliz.
  • Y sobre todo, permitirte fortalecer tu capacidad de disfrutar de la maternidad, de tu vida personal, y de tu trabajo.
Editado a través de Canva
Editado a través de Canva

“La vida no te está esperando en ninguna parte, te está sucediendo”.- Chandra Mohan Jain

Mis 5 consejos para tus domingos

¿A ti también te pasa?

Llega el domingo por la noche y parece que tu cabeza se llena de reflexiones estresantes, esos pensamientos que te van surgiendo uno tras otro, amontonándose en tu mente, sin dejarte conciliar el sueño. Y ahí estás… tumbado en la cama mirando al infinito con cara de sufrimiento…

¡¡Llega el lunes!! Se me ha terminado el fin de semana ¿cómo ha pasado tan rápido? Y entonces, llega a tu mente la lista de cosas por hacer, reuniones, tediosos trabajos, actividades y un sin fin de tareas por acabar…

¡¡Alto!!

No puedes dejar que te pase esto todos los domingos. Conciliar vida laboral y personal tiene que llevar parejo poder conciliar en tu mente esos momentos. Tienes que separar no solo físicamente, sino también mentalmente esos dos ámbitos de tu vida. El fin de semana es para relajarse, hacer otras cosas diferentes a tu trabajo, desconectar… pues aprovéchalo y no dejes que esos pensamientos surjan cuando no deben, y menos cuando te vas a dormir. Necesitas descansar para poder afrontar toda la semana laboral.

Te puedo dejar algunos pequeños consejos en los que yo misma estoy trabajando, para que los domingos por la noche no te resulten un auténtico drama:

  1. Los viernes por la tarde, intenta dejar lo más programada y organizada posible, la semana siguiente. Así te evitas el tener que hacerte estresantes listas mentales el domingo a última hora.
  2. Deja algo de espacio para la improvisación, ya sabes que siempre puede surgir un imprevisto, y eso no tiene porqué bloquearte en el resto de tus tareas.
  3. Ya te he hablado del Mindfullness en alguna ocasión. Quizás es el momento de que introduzcas la meditación en tu vida, y que aprendas a tomar conciencia plena de cada momento. Esto puede ayudarte a separar. Es sólo cuestión de práctica.
  4. Aprovecha el fin de semana para descansar, para levantarte un poco más tarde si puedes, pero siempre tratando de aprovechar para hacer cosas atractivas o que te enriquezcan, como estar con los amigos, alguna actividad al aire libre, visitar algún lugar cercano al que no suelas ir, tomarte tu tiempo para leer tranquilamente algunos capítulos del libro que tienes pendiente… Cosas que te hagan sentir que tu fin de semana ha merecido la pena y que ha resultado provechoso, porque será una manera de que tu estado de ánimo sea bueno y así afrontes la nueva semana con una perspectiva más positiva.
  5. Deja a un lado la hipercomunicación que te rodea un rato antes de irte a dormir. ¡Esto va totalmente en serio! Está demostrado que el uso de pantallas de LCD, de los smartphones y tablets, los ordenadores y el efecto que provoca la exposición a sus luces, pueden engañar a nuestro cuerpo en plena noche para que nuestro sistema se comporte como si fuese de día.
Fotografía de Irene Arce
Fotografía de Irene Arce

Estos son mis consejos. Puedes aplicarlos o no, puedes utilizar los tuyos propios, eso da igual. Lo importante es que encuentres tu método para que tus noches de domingo sean apacibles y te despiertes con energía.