Jornadas continuas ¿si o no?

Estos últimos días seguro que todos hemos oído hablar, en mayor o menor medida, del debate sobre la jornada continua en los centros escolares. Me han llegado informaciones, he escuchado muchas opiniones, comentarios a favor y en contra de la misma, y me ha parecido un tema muy interesante sobre el que tratar en mi blog.

Parece que de momento no se va a instaurar la Jornada cotinua más que de forma experimental en únicamente 9 centros españoles, para el próximo curso.

El debate puede ser largo y complejo. Por la información que he podido analizar, he llegado a la conclusión de que la imposición en todas las escuelas públicas de la jornada continuada, depende de algo más que de la simple decisión de padres, profesores y alumnos.

Como suele decirse “las comparaciones son odiosas”, pero en ocasiones creo que son necesarias para darnos cuenta de posibles errores que podamos estar cometiendo, introducir mejoras en nuestro modo de hacer las cosas o simplemente para coger ideas. Es por esta sencilla razón por la que me he fijado en el informe PISA (Program for International Student Assessment), en el que se destaca como uno de los países a la cabeza en rendimiento escolar, a Finlandia (creo que a estas alturas, de todos es sabido).

Me he basado en un estudio realizado por el psicólogo escolar Javier Melgarejo, para resumir algunas de las pautas que sigue el sistema educativo finlandés para obtener esos buenos resultados. Estas son:

  • Durante los 6 primeros años de primaria, los niños tienen en todas o en la mayoría de las asignaturas, al mismo profesor.
  • La educación es gratuita desde preescolar hasta la Universidad (incluyendo gastos de libros, material escolar, comedor, clases…)
  • La jornada escolar es de 8:30-9h hasta las 15:00h, con un descanso entre esas horas para el almuerzo-comida = Jornada Continuada.
  • Estimulan la lectura de los alumnos promocionando el que las familias acudan de vez en cuando a las bibliotecas los fines de semana.
  • Disponen de un sistema social con numerosas ayudas oficiales a las familias, para que puedan conciliar la vida profesional con la familiar.
  • Elevada calificación académica del profesorado, ya que tienen muy en cuenta que los niños son el futuro del país y necesitan de los mejores profesionales en educación. De hecho, se considera un honor nacional ser profesor de primaria, para lo que han de pasar unas de las pruebas y exámenes más duros del país.
  • Tratan de encajar tres estructuras y hacerlas funcionar de forma coordinada: familia / escuela / recursos socio-culturales.
  • Consideran que los padres son los primeros responsables en la educación de sus hijos y en segundo lugar la escuela.

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Fofografía realizada por: Irene Arce

Teniendo en cuenta estos datos, y sin pretender desmerecer o despreciar la educación en España, me pregunto ¿No deberíamos reflexionar un poco más sobre estas cuestiones para poder tomar la decisión más acertada en lo referente a la jornada continua? ¿En qué estamos fallando?, porque está claro que algo estamos haciendo mal, si es que realmente estamos a la cola en la media europea sobre educación.

Antes de decantarnos por jornada continua si o no, es preciso tener en cuenta los factores que influyen directamente en cualquier sistema educativo, que a mi humilde entender son cinco:

  1. Formación del profesorado, su vocación y profesionalidad. Sinceramente, creo que la imagen del profesor actual, ha perdido mucha fuerza en los últimos años. No se le tiene el mismo respeto que antes, y ha pasado de considerarse y llamarse “maestro o profesor”, a simplemente “funcionario de la enseñanza”. Pienso que se ha burocratizado en exceso el acceso a esta profesión, y se ha dejado bastante olvidado, tanto por los organismos públicos como por los propios profesores, lo realmente importante, la vocación, frente a tener un buen sueldo, o una plaza fija o unas buenas vacaciones. Se que pueden darse situaciones difíciles, pero el que realmente tiene vocación (sea en esta profesión como en cualquier otra), se convierte en el mejor profesional. Y de esto han de ser conscientes antes que nadie, los propios profesores.
  2. Implicación de los padres en la educación de sus hijos. Somos responsables de educar a nuestros hijos, y no sólo me refiero a la concienciación modal o conductual del niño respecto de los demás y su entorno, sino también de la escolar, en el sentido de que es nuestro deber, reforzar aquello que aprenden con el profesor, implicarnos en la medida de lo posible en acompañarles en la ampliación de sus conocimientos y no pensar “bueno, como ya le enseñan en la escuela, no tengo que preocuparme más que de si hace los deberes o no”.
  3. Horario laboral de los progenitores.  Habiendo analizado los horarios más usuales en sectores como servicios, banca, oficinas, o algunos comercios, de países como Italia, Finlandia, Suecia, Francia, Alemania o España, la mayoría de los europeos terminan de trabajar entre las cinco y las seis de la tarde, mientras que en España se termina de trabajar a partir de las siete, en casi todos los sectores. Esto no significa que trabajemos muchas más horas que nuestros vecinos europeos, y por lo tanto que seamos más productivos, sino que empleamos más tiempo para las pausas de la comida, y hay menor flexibilidad en los horarios, por lo que se complica mucho más en nuestro caso la conciliación entre la vida laboral y familiar.
  4. Costumbres de la sociedad. Quizás debemos recordar que históricamente la educación era uno de los factores más importantes en el desarrollo socio-económico de todo país. Básicamente, diría que, por lo general, nos cuesta decidir “cambiar el chip”, ver más allá. No quiero decir que tengamos que modificar nuestras costumbres en general, me gusta nuestra cultura y, a pesar de la situación económica actual, creo que se vive bastante bien en España. El caso es que hay aspectos en los que deberíamos animarnos a innovar un poco, a probar nuevas maneras de hacer las cosas. Siempre se puede aprender algo de otras sociedades que nos puedan resultar ventajosas.
  5. Inversión en educación que haga el Estado. Este tema puede resultar algo frustrante. Se que probablemente se distribuye mayor presupuesto a otros sectores que puedan parecer menos importantes que el sector educativo. Aún así, en nuestro país se invierte en educación más o menos lo mismo o incluso hay casos que más, que en otros países. Según las estadísticas del Eurostat (Agencia de Estadísticas de la Unión Europea) en 2009, en España se gastaba en educación ligeramente más del 4% del PIB, frente al 5% del que se gastaba en la UE. Y Según informe Español de indicadores de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos), España destina un 21% más de gasto público a la educación, que la UE. Pero… ¿Existe correlación entre gasto educativo y rendimiento del alumno? Pienso que quizás el problema no esté en cuánto se destina a educación en nuestro país de los presupuestos públicos, sino en cómo se destinan, si se están dedicando a lo que realmente es importante, las infraestructuras escolares, servicios de comedor, ayudas a los padres en material escolar, etc.

En conclusión, hay muchos factores a tener en cuenta antes de tomar decisiones en cuanto a si nos conviene la jornada continua o no en los colegios, factores importantes que no deben pasarnos desapercibidos, puesto que forman parte de nuestra cultura, costumbres, economía, prioridades, etc. Elementos sobre los que estoy convencida que debemos reflexionar e intentar mejorar, para poder tener unas buenas bases donde asentar el mejor sistema educativo que nos haga prosperar, social y económicamente, donde la educación se considere un bien de inversión.

Creo que con un mayor nivel de educación, así como con mejoras en la flexibilidad laboral, la productividad del país mejoraría.

“Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres”.- Pitágoras de Samos.

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4 comentarios en “Jornadas continuas ¿si o no?

  1. ¿Que deje un comentario? No puedo decir nada, porque estoy de acuerdo en todo, y lo has explicado de maravilla. Me ha encantado. Grandes reflexiones y muy acertadas.
    Eso sí, esperaba que al final dieras tu opinión: Jornadas continuas ¿si o no?

    1. ¡Gracias por los alagos!

      Me voy a mojar: Sí, yo estoy con las jornadas continuas, tanto en escuelas como en empresas. El problema es que veo que aun hay que solucionar algunas lagunas, sobre todo en nuestra mentalidad. Hay gente que opina que las jornadas continuas no son beneficiosas para los niños, porque puede llegar a agotarlos, pero…¿Qué niños acaban más cansados?¿Los que van de 9-15h o los que ahora no les queda más remedio que quedarse al comedor del cole y están desde las 9 h (algunos desde antes) hasta las 17h? Eso si que me parece pasar muchas horas en la escuela…

  2. Te has mojado muy bien, estoy contigo, los niños que se quedan al comedor, (algunos de 7:30 a 17:00) terminan peor.

    1. Gracias Mari Carmen. Se que en la situación actual, resulta complicado introducir algunos cambios en la organización social, pero en un momento u otro tendrá que terminar planteándose.

      Un abrazo!

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