Lo que tu mirada dice de ti. (Segunda parte)

Cuando hablas con tu jefe, compañero de trabajo, un cliente, el entrevistador en una selección de personal… ¿Te has parado a pensar cómo vas a decir las cosas antes de abrir la boca?

Me gustaría que recordásemos la relevancia de la comunicación en cualquier tipo de situación y entorno, pero sobre todo en el mundo laboral-empresarial.

La comunicación, dentro de cualquier organización, es una forma de gestión, que bien llevada, puede reportarnos multitud de beneficios, y por contra, si no se desarrollan unos entornos empresariales donde se ofrezca la debida importancia al desarrollo de una correcta y fluida comunicación entre los miembros de la organización, puede llevarnos a malos entendidos y pérdidas de oportunidades empresariales.

Pero no estoy hablando solo de la comunicación verbal o escrita. Esta es importantísima, si, pero quizá no reparamos lo suficiente en lo que nuestra mirada, nuestros gestos, o simplemente la posición de nuestro cuerpo dice de nosotros en un momento dado.

“Podemos tener todos los medios de comunicación del mundo, pero nada, absolutamente nada, sustituye la mirada del ser humano”.- Paulo Coelho

PaperArtist_2013-07-09_19-23-03

Fotografía realizada por: Irene Arce

¿Cuál es tu manera de comunicarte?

A estas alturas, pienso que todos sabemos cuáles son los elementos fundamentales en los procesos de comunicación: emisor, receptor, mensaje, el feed-back, canal, codificación y descodificación del mensaje, etc.

Pero además de estos elementos, existe otro que creo que tiene particular interés: Las barreras de la comunicación.

Pueden haber diferentes tipos de barreras, como ruidos o contaminación en el mensaje, diferencias en el código entre emisor y receptor, interpretación personal del mensaje, y un largo etc.

Pero hay una barrera que me llama especialmente la atención, las actitudes que tomen las personas que se están comunicando. Estas actitudes están íntimamente relacionadas con la comunicación no verbal, ya que fijándonos en los gestos, las miradas, la posición del cuerpo, …podemos percatarnos de la actitud que tanto el emisor como el receptor está tomando hacia el mensaje, hacia el objetivo de esa comunicación en concreto.

Aquí entran en juego las habilidades sociales que cada interlocutor disponga, es decir, aquellos elementos que aplique a la hora de escuchar o hacerse escuchar.

Algunos de estos elementos son:

Elementos conductuales: los que directamente podemos observar en la persona, como:

  • La expresión facial.
  • La mirada.
  • La sonrisa.
  • La postura.
  • La orientación del cuerpo y la distancia entre los interlocutores.
  • Los gestos.
  • La apariencia personal.
  • Las auto-manipulaciones o los movimientos nerviosos de manos y piernas.
  • El volumen de la voz, el tono y la velocidad de la misma.
  • Las pausas, las preguntas que puedan hacerse y el contenido de las mismas.

Elementos cognitivos: Creencias y formas de pensar y entender de las personas.

  • Maneras de percibir e interpretar las cosas.
  • La capacidad de la persona de transformar y utilizar la información de manera activa.
  • La forma de enfrentarse a una situación social.
  • La autoestima de que disponga el individuo o el auto-control.

Elementos fisiológicos: Aquellos que se refieren a nuestro estado físico puro y duro.

  • Los latidos de nuestro corazón.
  • Nuestra respiración (más o menos acelerada, más tranquila, …).
  • Respuestas electrodermales (Cuando se nos pone el “pelo de punta”, o la “piel de gallina”).
  • Todo aquello que pueda demostrar físicamente nuestros estados de nervios, ansiedad, fatiga, relax, etc.

¿Te has planteado alguna vez, la cantidad de estos elementos que pueden haber intervenido en una simple conversación que acabas de mantener?

¿Eres capaz de darte cuenta de estos elementos, y controlarlos para que influyan o no en la percepción que la otra persona está teniendo de tu mensaje?

Si no lo sabes, creo que ya es hora de que te analices, de que te fijes no solo en lo que estás diciendo con tus palabras, sino en lo que tu cuerpo está diciendo de ti a la otra persona, en las señales que puedes estar proporcionando sin darte cuenta.

Si logras estudiar tus conversaciones, quizás puedas averiguar qué tipo de interlocutor eres, es decir, qué tipo o estilo de comunicación sueles utilizar en cada momento. Podría serte de muchísima utilidad en grandes ocasiones, como, en una entrevista de trabajo, en una negociación, etc.

Dependiendo de la manera en que utilicemos nuestras habilidades sociales, determinaremos nuestro estilo de comunicación. A rasgos generales, estos son los tres estilos de comunicación más destacados:

  1. Estilo agresivo. Sus características más llamativas son agresividad en las palabras, mirada desafiante y fija, y dominio hacia las demás personas. Intentan defender su postura le pese a quien le pese. Puede que para estas personas les resulte más fácil conseguir ciertas cosas, pero generalmente son generadores de conflictos. Suelen estar tensos y a menudo pierden el control sobre la situación, aspectos que les pueden llevar a perder multitud de oportunidades tanto en relaciones sociales como en situaciones de negocio. Ponen barreras al feed-back, porque no saben escuchar, solo les interesa ser oídos. Normalmente son muy directos mirando a los ojos, y utilizan expresiones serias y tensas, además de hacer un mal uso de las distancias entre las personas, porque tienden a traspasar los límites. Su volumen de voz es excesivamente elevado y utilizan movimientos normalmente bruscos.
  2. Estilo inhibido. Suelen utilizar este estilo, las personas con baja autoestima, las que disfrazándolo de respeto hacia lo ajeno, tienen miedo de expresar lo que realmente sienten, sus opiniones, por temor a no ser aceptados por los demás. No suelen ser capaces de defender su posición. No miran directamente a los ojos de su interlocutor, y tienen una expresión facial tensa y cabizbaja, guardan las distancias con la otra persona y ello lo demuestran con la posición de los brazos y piernas, casi siempre cruzados y el cuerpo ladeado respecto de la otra persona. Su tono de voz suele ser bajo y no intervienen demasiado en las conversaciones, sin realizar afirmaciones demasiado claras e intentando siempre no contradecir las opiniones de los demás.
  3. Estilo asertivo. Es capaz de expresar sus opiniones, sentimientos, sus ideas, sin miedo a ser atacado por el otro, pero a la vez aceptando de buena manera las posibles críticas y siempre mostrando respeto hacia las opiniones y sentimientos ajenos. No trata de imponer su postura a pesar de todo, sino que intenta que la comunicación sea lo más fluida posible, favoreciendo el feed-back y las negociaciones. Con este tipo de comunicación, generalmente los conflictos previos suelen quedar zanjados, y las relaciones tanto sociales como de negocios, resultan más satisfactorias y profesionales. Se muestran a los demás con expresiones faciales y mirada amistosas y receptivas. Se dirigen tanto con el cuerpo como con su mirada, al interlocutor, pero siempre respetando las distancias, sin resultar agresivo, pero tampoco distante. No utiliza tonos amenazantes ni demasiado fuertes, habla fluidamente, pero dejando las pausas adecuadas para respetar las intervenciones ajenas, utilizando expresiones que inviten al otro a participar en la conversación.

Estos son solo algunos rasgos de estos tres estilos generales de comunicación. Existen además de los expuestos, multitud de detalles en los que podemos fijarnos para saber en qué estilo basamos nuestra comunicación, o a qué tipo de persona nos estamos dirigiendo.

Se dice que la comunicación en una organización o empresa, se compone de un tercio de elementos verbales, compuesto por signos lingüísticos, y los otros dos tercios, de elementos no verbales. Interesante ¿verdad?

Un dato que puede llamar la atención, porque parece que tenga que ser lo que oímos más importante de lo que vemos. Generalmente, podemos pensar que lo que nos está diciendo la otra persona, nos transmite más que sus gestos, cuando en realidad, es totalmente al contrario… En 1968, A. Mehrabian afirmó que “la palabra solo tiene una participación del 7% en el contenido total de un mensaje”. Y fue en 1970, cuando Birdwhistell, científico y pionero en los estudios del lenguaje no verbal destacó que los aspectos verbales de una conversación cara a cara, no llegan al 35%, y que la parte no verbal, supera el 65%.

Pero lo cierto, es que tanto el contenido verbal como el no verbal, van íntimamente unidos en cualquier mensaje que transmitimos, por lo que toda conducta constituye comunicación.

Auque el contenido es importante, muchas veces lo es más el modo en que lo transmitimos.

Y tú, ¿te has identificado ya? Juzga por ti mismo tu estilo; analiza y averigua si el modo con el que sueles dirigirte a los demás es el más adecuado para alcanzar tus objetivos, o simplemente para cuidar tus relaciones tanto personales, como sociales o laborales.

“Lo que nos hace personas no es el tener dos ojos que ven, sino nuestra forma de mirar”.-

Francisco Álvarez.

Anuncios

4 comentarios en “Lo que tu mirada dice de ti. (Segunda parte)

    1. Tiene toda la razón Fernando. Me encantan las criticas constructivas, así que le agradezco que comente su verdadera impresión sobre mi artículo.

      De todas maneras, he de decir que tengo mucho material y muchas cosas que decir sobre el tema. Para no hacer excesivamente largo el post, he intentado resumir mucho la cuestión de la comunicación a través de nuestros gestos, nuestra manera de gesticular, de mirar y hablar; y con ello reflejar el papel que juega todo nuestro cuerpo en las relaciones del día a día, tanto personales como laborales y la importancia de que debemos ser conscientes de todo ello.

      Pero sin duda alguna, voy a profundizar mucho más sobre el papel de la mirada en la comunicación en un nuevo post, puesto que me parece sumamente interesante.

      Habrá una tercera parte, y se la dedico a Ud.

      Muchas gracias de nuevo por su comentario y le invito a que siga leyendo mi blog.

      Un saludo.

      Irene

  1. muy interesante artìculo,IRENE,GRACIAS.Sin duda,se puede ampliar la informaciòn,por ej,
    el significado de los diferentes tipos de miradas(de arriba,oblicuas,etc,etc.y de los mensa-
    jes corporales(muy amplio).Reitero mis agradecimientos.Saludos Cordiales,Lo Mejor.

    1. Muchas gracias Sergio. En estos temas hay tanto que decir…, pero como ya le comenté a Fernando, habrá una tercera parte, en la que ya estoy trabajando.

      Un saludo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s