“Mindfulness”, otra herramienta para facilitar la conciliación.

Imagen de Irene Arce
Imagen de Irene Arce

Como te habrás percatado a estas alturas, me gusta hablar de la conciliación laboral y familiar, de las mejoras que pueden poner en práctica las empresas, organismos, etc. para progresar en la armonía entre la vida laboral y la vida familiar o personal.

Pero como siempre digo, esto requiere de un compromiso mutuo, y no podemos exigir cierto orden, o dinámicas en los demás, si no aplicamos algunos cambios en nosotros mismos. El primer paso debemos darlo nosotros. Tenemos que cambiar el chip en muchas cosas. Además, nuestra mente y nuestro cuerpo, deben estar en armonía, siendo capaces de poder desafiar a todo aquello que nos entorpece el camino.

A veces las situaciones nos sobrepasan, vivimos muchos momentos de continuo estrés, situaciones en las que conciliar no resulta ser nada fácil, y podemos llegar a bloquearnos. ¡Que no cunda el pánico! Hay herramientas al alcance de todos, que podemos usar para lograr el desbloqueo que necesitamos, o al menos para mitigarlo.

Me he encontrado hace poco, con una herramienta nueva, el “mindfulness”. Yo no lo conocía, pero me está resultando bastante interesante, a la vez que me ha hecho darme cuenta de que demasiado a menudo, centramos nuestros esfuerzos en intentar resolver problemas que ni siquiera sabemos si van a llegar o no.

¿Sabes lo que significa “mindfulness”?

No voy a liarte con explicaciones interminables de lo que significa. Voy a proporcionarte una clara y breve definición, que seguro que entenderás al instante:

“Capacidad de la mente, de estar presente y consciente, en un momento determinado”.

O mejor aun, te traduzco este termino en solo dos palabras: “conciencia plena”.

¿En qué consiste y cómo usarla?

Básicamente consiste en una meditación. Pero no pienses que se trata de una meditación para desconectar de todo, para quedarnos en blanco o relajarnos, no.

Se trata de meditar sobre el presente, sobre la situación en la que estamos (bien sea una situación complicada o por el contrario una agradable), para que seamos capaces de tomar conciencia de la única realidad que existe, el “ahora”.

¿No te has sorprendido en ocasiones a ti mismo, realizando alguna actividad cotidiana de manera prácticamente automática? O por ejemplo, llevar a cabo alguna tarea de tu trabajo, que ya has hecho en muchas ocasiones, sabiendo que sabes como hacerla, y vas…y te equivocas…”¿Pero si yo se hacerlo? ¿Qué me ha pasado?”- te dices…O que te cueste hacer algo, más tiempo de lo normal, porque estás pensando en el resultado antes de terminar la tarea…

Nos anticipamos, tenemos la costumbre de preocuparnos más por lo que pasará “mañana”, que de aquello que estamos viviendo “hoy”, y ello nos genera un estrés añadido.

Esto hace que no vivamos plenamente cada una de nuestras acciones, que no prestemos la debida atención a lo que hacemos, solapando incluso varias actividades a la vez (y por eso a veces nos sale mal, nos equivocamos, o simplemente no aprovechemos adecuadamente nuestro tiempo). Hace que no disfrutemos de las cosas que tenemos delante “hoy”, como puede ser nuestra familia, nuestros hijos, ese momento en el que te cuentan lo que han hecho al salir del cole, el cuento antes de dormir, o ese momento de complicidad al preparar la cena con tu pareja.

Vivimos con demasiadas cosas a la vez en la cabeza, ¿a que sí?

Es cierto que existen muchos factores externos que pueden “fastidiarnos” en esos momentos, pero lo que debemos hacer, y lo que nos puede enseñar el mindfulness, es a aprender a entrenar nuestra mente para gestionar esos estímulos externos que nos pueden perjudicar, y transformarlos en experiencia, en una vida más plena y consciente, mejorando la relación con nosotros mismos y con lo que nos rodea.

Tomemos conciencia de nuestros pensamientos, de nuestro entorno y de lo que sentimos. Valoremos y aprendamos a gestionar todo eso, para ser más conscientes de nuestro tiempo, de la riqueza que hay en cada momento que vivimos, riqueza que tantas veces, por las prisas, se nos pasa inadvertida.

El mindfulness, no consiste en evadir la realidad, como otro tipo de meditaciones que pueden existir (y que, para depende de momentos, nos pueden ayudar también), sino que se trata de descubrir y atrapar el encanto de cada momento, de aprender, tanto de lo bueno, como de lo no tan bueno. Antes de emprender un nuevo día, tomemos unos minutos para reflexionar y meditar, para encender nuestra mente y nuestra conciencia. Al igual que ejercitamos nuestro cuerpo, nuestra mente también necesita de entrenamiento, para todos aquellos quehaceres laborales o personales.

“Una vida sin conciencia plena, es como comerte tu plato favorito, a toda prisa, sin saborear cada ingrediente”.- Irene Arce

Un poco de música para ayudaros:

 

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2 comentarios en ““Mindfulness”, otra herramienta para facilitar la conciliación.

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