Empanadillas de mar al horno.

Mi madre dice que los buenos cocineros son los que, con aquello que tienen en el frigorífico, se apañan para idear un plato. Pues bien, todos conocemos las empanadillas ¿verdad?, yo las que normalmente he probado son las de atún con tomate y huevo duro, pero quería hacer algo un poco diferente, quizá algo más sabroso, porque ya sabemos que el atún puede quedarse un poco seco y más si lo mezclamos con huevo, así que anoche abrí la nevera y pensé en algo para acompañar con verduras que fuese rápido de hacer y sin muchas grasas ¡que por las noches nos tenemos que cuidar!, y así me surgió esta sencillísima receta que me gustaría compartir con todos:

Ingredientes para dos personas:

  • 10 obleas (las puedes encontrar en cualquier supermercado)
  • 1 lata de atún en aceite de oliva.
  • 6 palitos de sucedáneo de cangrejo.
  • 125 gr de tomate frito o triturado (al gusto).
  • 60 gr de queso rallado (más o menos fuerte, a nuestro gusto).
  • La yema de un huevo.

Elaboración:

  • Pre-calentar el horno a 180º
  • Poner las obleas en un papel de horno para que no se peguen.

Fotografía realizada por Irene Arce

  • Picar el sucedáneo de cangrejo y mezclar bien con los demás ingredientes.
  • Con una cuchara ir repartiendo la mezcla anterior en el centro de cada oblea, sin pasarse de cantidad ya que no podremos cerrarla luego, si hay demasiada.

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  • Cerrar las obleas en forma de media luna y sellarlas con las puntas de un tenedor, tal como aparece en la imagen.

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  • Pintar por encima las obleas con la yema del huevo.

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  • Meter en el horno previamente calentado, y dejar unos 10 minutos, o hasta que veamos que las empanadillas están doradas o hechas al gusto de cada uno.

Como veis ¡no tienen ningún misterio! son muy fáciles de hacer y lo más importante ¡muy rápidas!, una solución ideal para una cena ligera. Las empanadillas suelen hacerse fritas en aceite, pero en el horno están también muy buenas y sabrosas y nos ahorramos tanto frito, ya que por la noche es mejor evitarlo.

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Esta ha sido mi receta, pero empanadillas se pueden hacer de todo lo que se os ocurra. Yo ya tengo algunas ideas para otro día: empanadillas de champiñones con bacon y salsa bechamel; empanadillas de verduras salteadas con salsa de soja; empanadillas de salmón con mayonesa…

¿Por qué no os inventáis la vuestra? Con imaginación o lo que tengas en la nevera, seguro que te sale algo rico.

Curiosidades encontradas en Wikipedia:

En la India hacen algo parecido a las empanadillas y se conocen por el nombre de samosa y el aloo pie, ambas fritas y rellenas de carne finamente picada y muy especiada; en Marruecos son típicas las llamadas pastilla; también es similar el rollito de primavera de la cocina china, (de ahí he sacado la idea de hacer las empanadillas rellenas de verduras) y el paste de México, que tiene influencia en la cocina británica.

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Pisto Andaluz de la Abuela.

Normalmente, publico recetas que son algo más rápidas de preparar, pero  no he podido resistirme a compartir esta con todos mis lectores, haciendo así un pequeño homenaje a mis orígenes andaluces.

En realidad, si tienes una hora libre por delante, puedes permitirte hacer fácilmente una receta realmente estupenda (al menos a mi me encanta), un plato que se ha hecho toda la vida en mi casa y que tanto a mi madre como a mi, nos enseño hace años a hacer mi queridísima “abuelita Luci”. Siempre defiendo en mis recetas el uso de las verduras, sobre todo de esas tan ricas, variadas y sanas de que disponemos en nuestra “Dieta Mediterránea”. Se trata de un mix de verduras muy fáciles de encontrar y de cocinar que puede ser un excelente acompañamiento de cualquier plato de carne o pescado.

INGREDIENTES PARA DOS PERSONAS:

  • 3-4 patatas medianas.
  • 1 pimiento rojo grande.
  • 1 pimiento verde grande.
  • 1 berenjena grande.
  • 1 calabacín mediano.
  • 1-2 tomates naturales.
  • Aceite y sal.

ELABORACIÓN:

  1. Lavar todas las verduras y pelar únicamente las patatas.
  2. Cortar todas las verduras en cuadraditos de un par de centímetros de ancho.
  3. Poner a fuego alto la sartén con bastante aceite para que puedan dorarse bien los ingredientes.
  4. Una vez el aceite esté bien caliente, sofreír cada verdura por separado añadiéndoles una pizca de sal e ir reservándola en una fuente de barro (si se tiene) o en una fuente normal, y a medida que vamos sacando del fuego cada verdura escurriendo un poco el aceite sobrante, ir mezclándolas todas en la fuente.20130916_135026[1]
  5. Lo último que sofreímos es el tomate. El tomate podemos rallarlo para sofreírlo, aunque yo prefiero cortarlo también a tacos como el resto de las verduras, para que tenga más consistencia y al estar más entero, le de más colorido al plato.
  6. Mezclar bien todas las verduras y… ¡Listo!

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Ya puedes acompañar un filete de carne o de pescado con este sabroso pisto andaluz de verduras.

CURIOSIDADES SOBRE LA BERENJENA:

Existe muchísima información sobre la berenjena, pero voy a intentar resumir los aspectos que más me han llamado la atención.

Sus orígenes residen en la India y su comercio se remonta a más de 2.000 años a. C. Fue comercializada por los árabes desde la India y China, pasó al norte de África, y más tarde, en la Edad Media, entró a Europa por la España Musulmana, desde donde se extendió por nuestras tierras mediterráneas, y fue introducida en América por los españoles.

Curiosamente, durante mucho tiempo, fue usada más como elemento decorativo exótico, que como planta comestible, ya que como no se conocía bien su forma de cocinarla para encontrarla sabrosa, se le llegaron a atribuir cualidades incluso tóxicas, creyéndose que eran el foco de ciertas enfermedades como la epilepsia o algunas fiebres.

Nada más lejos de la realidad. La verdad es que contiene muy poco valor energético y nutritivo en comparación con otras verduras y frutas, ya que el componente mayoritario en su peso es el agua (cerca de un 92% de su composición). Aun así, el mineral más abundante que contiene es el potasio. Tiene propiedades antioxidantes y puede llegar incluso a reducir los niveles de glicemia, algo beneficioso para los diabéticos.

También puede aplicarse si se machaca su fruto hasta hacerlo una pasta, como bálsamo para las quemaduras en la piel producidas por el sol.

Debe tomarse siempre cocinada, nunca cruda. Preferiblemente asada o salteada para conseguir sacarle un sabor más sabroso y agradable.

Venga… ¡¡¡Atrévete a cocinar algo con “muxo arte”!!!

Fotografías realizadas por Irene Arce

Summer Salad

Tengo una solución sabrosa y rapidísima para estos calurosos días de verano en los que no apetecen para nada platos calientes para comer o cenar. Seguro que más de uno ha hecho ya alguna ensalada de este tipo, pero para los que no…, esta es una idea.

Esta refrescante ensalada de pasta y lechuga, es fácil, rápida y económica de hacer en cualquier momento del día. Lo ideal, dejarla preparada en el frigorífico para que a la hora de comérnosla esté lo más fresquita posible.

Ingredientes para dos personas:

  • Un cuarto de lechuga Iceberg.
  • 125 g de pasta de colores (margaritas, hélices, pajaritas, conchas…).
  • 6 palitos de mar (sucedáneo de cangrejo).
  • 1 tomate natural o un puñado de tomates cherry.
  • 150 g de queso fresco.
  • 150 g de maíz dulce.
  • 2 latas de atún en aceite de oliva.
  • 1 lata de olivas negras.
  • Aceite, vinagre y sal (al gusto para aliñar).

Elaboración:

Esta receta tiene una elaboración de lo más sencilla.

  1. Primero cortar y lavar la lechuga (yo la corto con las manos en lugar de con un cuchillo, para que la lechuga no se oxide). Escurrirla muy bien.
  2. Lavar y cortar el tomate a trozos no demasiado grandes.
  3. Poner agua en un cazo y llevarla a ebullición, entonces añadir la pasta y cocerla hasta que esté “al dente” (que no se pase y quede demasiado blanda).
  4. Una vez tenemos la pasta cocida, ayudándonos con un escurridor, ponerla bajo el grifo con agua fría para que la pasta no quede tan caliente. Dejarla bien escurrida.
  5. Ahora solo queda ir añadiendo en una ensaladera todos y cada uno de los ingredientes, empezando por la lechuga, la pasta y el tomate, seguido del resto de componentes, dejando el aliño para el final, para que cada uno lo haga a su gusto.
  6. Servir y comer. O bien la puedes reservar en un bol, bien tapado con film transparente y meterla en el frigorífico para que a la hora de comer esté bien fresca y sus ingredientes no se hayan resecado.

¡Buen provecho!

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Fotografía realizada por: Irene Arce

Curiosidades sobre las olivas negras:

Es uno de los alimentos más antiguos utilizado por el hombre a lo largo de la historia. Es un tipo de fruto aceitoso originario del Mediterráneo, más concretamente de Grecia. Realmente son olivas verdes que se han dejado madurar más en el árbol antes de recogerlas, lo que les proporciona un sabor más suave y ese color negro.

Son fuente de hierro, vitamina A (necesaria para tener una visión normal y mejorar la función inmune) y vitamina E (antioxidante para prevenir ciertas enfermedades). También proporciona carbohidratos, proteínas y fibra.

Según la Asociación Americana del Corazón, al ser ricas en grasas monosaturadas, pueden ser ideales para reducir los niveles de colesterol, así como disminuir el riesgo de sufrir enfermedades del corazón. Igualmente, pueden proporcionar pequeñas cantidades de calcio.

“Agua y luna, tiempo de aceituna”.-

Refrán Anónimo

Mi tortilla de patata.

Dejemos la francesa…, vamos a ponerle más huevos y patata, para hacer una tortilla en condiciones. Os prometo que no lleva mucho tiempo.

Hay veces que no hace falta complicarse mucho la vida para cenar algo bueno. Aunque puede costaros alrededor de una hora hacerla, esta receta sale buenísima y la ventaja que tiene, es que mientras se hacen las patatas, tú puedes aprovechar el tiempo haciendo alguna otra cosilla, es decir, que no requiere de demasiada atención…¡solo procura que no se te quemen las patatas!

Ingredientes:

  • 1 kg. de patatas.
  • 1 cebolla mediana.
  • 4 huevos.
  • 1 vaso de aceite de oliva.
  • 3 cucharaditas de sal.

Sartenes:

Para mí, hacer una tortilla de patata buena y con estupenda imagen, requiere de las sartenes adecuadas.

  1. Para freír las patatas y la cebolla, yo utilizo una sartén grande, de unos 29-30 cm diámetro.
  2. Para terminar la tortilla y que salga alta y bien redondita, me ayudo de una sartén más pequeña que la anterior, de unos 20 cm diámetro y con una altura de entre 6-7 cm.

Elaboración:

  • Pelar y cortar a láminas las patatas. Yo uso un rallador, así me las corta todas del mismo grosor.
  • Calentar la sartén grande con el vaso de aceite y cuando esté caliente, incluir las patatas, todas de una vez, añadir la sal, e ir removiendo de vez en cuando. El fuego ha de estar a temperatura alta, para que las patatas se tuesten un poco.
  • Mientras se van haciendo las patatas, pelar la cebolla y picarla. Nada más la tengamos picada, la añadimos a la sartén junto con las patatas y seguimos removiendo de vez en cuando. (Mezclando la cebolla con la patata, la tortilla nos va a salir mucho más jugosa).

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Fotografía realizada por: Irene Arce

  • Preparar en un bol, los cuatro huevos batidos, añadiéndoles una pizca de sal.
  • Una vez las patatas y la cebolla estén bien doraditas, bajar el fuego a la mitad y retirar la sartén, escurrir las patatas y la cebolla para quitarles un poco de aceite, y mezclar bien en el bol con los huevos batidos.
  • Es hora de que cambiemos de sartén. Ahora cogemos la más pequeña, le añadimos un poquito de aceite del que nos ha sobrado en la sartén grande y ponemos al fuego.
  • Verter la mezcla en la sartén y tapar para que se vaya cociendo por dentro, a fuego medio.
  • Mover de vez en cuando la sartén, sólo un poco, sin ningún utensilio, para evitar que se pegue. Dejar tapada.
  • ¡Cuidado! ¡Ahora llega el momento más delicado! Cuando veamos que por dentro el huevo se ha cuajado bastante, con un plato llano de al menos algún centímetro más de diámetro que la sartén pequeña, lo ponemos sobre la misma y le damos la vuelta a la tortilla. La pasamos de nuevo con mucho cuidado de que no se nos rompa, a la sartén.
  • Si queremos podemos apagar ya el fuego, y con el calor residual que queda, se terminará de hacer la tortilla por la parte de abajo.
  • Ahora ya solo queda emplatar y disfrutar comiéndotela.

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Fotografía realizada por: Irene Arce

Un truco:

Para que te resulte más fácil darle la vuelta a la tortilla, sin que se quede pegada al plato toda la patata y el huevo, moja antes el plato con un poco de agua, verás que así, al volver a pasar la tortilla a la sartén, resbala un poco y te resulta más fácil.

Curiosidades sobre la patata:

  • Fue cultivada por primera vez en la frontera de Perú y Bolivia (Cerca del lago Titicaca), hace ya unos 7.000 años.
  • Importada por los Españoles a Europa en el Siglo XVI, aunque tardó un poco más en ser un alimento popular.
  • Alemania es el principal consumidor de patata.
  • Es el cuarto cultivo mundial por detrás del maíz, trigo y arroz.
  • Fue el primer vegetal cultivado en el espacio, en Octubre de 1995.
  • Si quieres quitar alguna mancha de una prenda de ropa, puedes frotar bien con una patata sobre la mancha seca y después lavar.
  • Propiedades medicinales: Dicen que es beneficiosa para el sistema inmunitario, sobre todo si se comen frías o en ensalada, y que alguno de sus componentes, pueden llegar a reducir enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Comer una patata mediana con piel, puede aportar casi la mitad de la cantidad diaria recomendada de vitamina C.

“Sobre las rosas se puede filosofar; cuando se trata de patatas, hay que comer”.-

Johann W. Goethe

Arroz con crema de champiñones y pollo.

Hasta ahora no he publicado ninguna receta con arroz. Tengo unas cuantas en mi cocina, pero la de hoy es una novedad que ha surgido con los ingredientes que he encontrado en mi despensa.

Mis ingredientes principales: Arroz, champiñones y pollo.

Como siempre, intento que surja un buen plato, sin tener que pasarme horas en la cocina.

Ingredientes para 4 personas:

  • 2 tazas de desayuno de arroz.
  • 2 pechugas de pollo.
  • 250 g de champiñones.
  • 1 cebolla grande.
  • 3-4 patatas medianas.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva.
  • una pizca de sal.

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Crema de champiñones. Por: Irene Arce

Elaboración:

  1. Limpiamos los champiñones y cortamos a láminas. Igualmente pelamos la cebolla y las patatas y las cortamos a trozos. Seguidamente introducimos todo en una olla y cubrimos con agua, llevándolo a ebullición y dejándolo hervir unos 20 min.
  2. Mientras esperamos que lo anterior esté listo, cortamos las pechugas a tiras y sofreímos. Una vez el pollo esté doradito, reservamos en un plato y cortamos a taquitos.
  3. Ahora tenemos que hacer el arroz. Simplemente ponemos a hervir un cazo con agua, dos cucharadas de aceite de oliva y un poquito de sal. Una vez el agua esté hirviendo, vertemos el arroz y dejamos hervir unos 10 min. Yo utilizo arroz vaporizado, sale muy bueno y no se queda pasado aunque me exceda un poco del tiempo. De verdad que os lo recomiendo, sobre todo para este tipo de platos, tiene muy buen resultado.
  4. Cuando las verduras estén listas, sacar algunos trocitos de champiñón y picarlos, reservándolo para más tarde. Con el resto, escurrimos las verduras, y las trituramos hasta que quede una salsa cremosa, si vemos que queda muy espesa, aligerarla con un chorro de leche y triturar de nuevo. Cuando tengamos la crema, añadir por encima el champiñón que habíamos picado.
  5. Una vez tenemos el arroz listo, lo escurrimos bien y lo salteamos en la sartén que hemos utilizado para sofreír la pechuga, durante aproximadamente 2 minutos.
  6. Finalmente, servimos el arroz, con la crema de champiñones por encima al gusto, y acompañamos con los taquitos de pechuga de pollo.

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Fotografía de: Irene Arce

¡Listo! Una receta rica, sabrosa y saludable para cualquier día de la semana.

Curiosidades sobre el arroz:

Es el segundo cereal más producido en el mundo después del maíz. Su origen es objeto de controversia entre los investigadores y se discute que fue entre India o China. 

Los científicos creen que existen unas 140.000 variedades de arroz cultivado, pero se desconoce el número exacto. 

A lo largo de todos los países del mundo existen infinidad de maneras de cocinarlo, pero en nuestra cocina mediterránea se suelen elaborar platos de arroz combinándolos con otros ingredientes como aceite, caldo, mantequillas u otras salsas, dando como resultado platos como los risottos o las paellas.

Hay estudios que demuestran que el consumo de arroz con su capa de salvado antes de refinarlo, reduce el nivel de colesterol en la sangre.  

El arroz y sus productos derivados, además de como alimento, se utilizan para hacer paja y cuerdas, papel, vino, galletas secas, cerveza, cosméticos, material de embalaje, e incluso pasta de dientes.

No es que me compare (¡¡¡ni mucho menos!!!), pero me gusta esta frase de Ferrán Adriá: “La cocina de autor es poner tu personalidad en lo que haces y ese sentimiento la convierte en algo distinto”.

Ventresca de merluza en salsa de cerveza.

Con mis recetas trato de dar ideas sanas y rápidas para cocinar, a todos aquellos que andan un poco estresados pero que aún así deciden comer sano, sin pasar demasiado tiempo entre fogones.

Mi propuesta de hoy es una receta de pescado en la que he mezclado la improvisación y los trucos de mi madre para hacer salsas, utilizando vino blanco o cerveza.

Personalmente me gusta más con vino blanco, pero esta vez he probado con la cerveza, y la verdad es que el resultado es muy bueno.

Ingredientes para dos personas:

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Fotografía ingredientes de: Irene Arce

  • Seis filetes de ventresca de merluza.
  • Una cebolla.
  • 1/2 pimiento rojo; 1/2 pimiento verde; 1/2 pimiento amarillo.
  • 3-5 ajos tiernos.
  • Dos cucharadas de aceite.
  • Una lata de cerveza o una copa de vino blanco.
  • Una pizca de sal.
  • Un puñado de uvas pasas sin pepitas.

Elaboración:

  1. Como siempre, cortamos las verduras a taquitos, en este caso los pimientos, la cebolla y los ajos tiernos.
  2. Sofreímos la verdura, con las dos cucharadas de aceite y la sal, y cuando ya esté algo dorada, añadimos la cerveza y la dejamos pochar. (Para ello podemos mantenerla a fuego lento durante unos 5-10 minutos tapando la sartén.)
  3. A continuación, lo vertemos en un bol y trituramos hasta que quede una crema uniforme.
  4. En la misma sartén, y a fuego medio, hacemos las ventrescas vuelta y vuelta, y enseguida les añadimos la salsa que hemos preparado.
  5. Volvemos a tapar, incluimos las uvas pasas, y bajamos el fuego al mínimo, dejándolo así unos 5 minutos más.

Solo queda servir y comer.

Como veis es una receta nada complicada y que nos puede llevar una media hora como mucho para cocinarla.

¿Resultado? Pues este mismo:

blog 027Fotografía de: Irene Arce

Curiosidades sobre la Cerveza:

Es una de las bebidas fermentadas más antiguas de la humanidad. La cerveza se hace con la fermentación alcohólica de los cereales con ayuda de la acción de diversas levaduras.

Ingredientes básicos: agua, cereales (cebada o trigo), levaduras, y recientemente el lúpulo.

Históricamente, la cerveza fue desarrollada por los antiguos pueblos elamitas, sumerios y egipcios. Las evidencias más antiguas que se han encontrado de producción de cerveza, datan de alrededor del 3.500 a.c y fueron halladas en Godin Tepe, en el antiguo Elam (actual Irán).

Este líquido fermentado, contiene un alto contenido en proteínas, vitaminas, sales minerales, fibras, micro nutrientes y carbohidratos, por lo que se la ha considerado como una gran fuente de alimento. Pero, hubo un tiempo en que se tenía por una bebida sagrada, ya que la fermentación era considerada como un acto de los dioses, con fuerte carácter mágico.

“El descubrimiento de un nuevo plato es de más provecho para la humanidad que el descubrimiento de una estrella” .- Brillant- Savarin

Esta receta es solo una de mis ideas…, ahora os toca descubrir a vosotros.

Pizza “Tres pimientos”

Como habréis visto por mis anteriores recetas, para mí, las verduras son algo muy importante en nuestra dieta. Hay mucha variedad y muchas formas de cocinarlas para que nos resulten más sabrosas.

Mi propuesta de hoy es una pizza con tres tipos de pimientos, lo que le proporciona un colorido mediterráneo que me encanta, y es una rápida y rica manera de hacer comer algo verde a aquellos que aseguran que la verdura es para los animalitos, jejeje…

Ahí va:

Ingredientes:

Bases para pizza tradicional masa fina, congeladas. (Se trata de que la receta se haga de forma rápida, pero si queréis también podemos hacer la masa nosotros).

– Un filete de pechuga de pollo o pavo.

– Medio pimiento verde, medio rojo, y medio amarillo.

Tomate triturado.

– Queso mozzarella rallado.

– Media cebolla tierna.

– Una pizca de sal.

– Una pizca de orégano. (¡¡¡No puede faltar!!!)

ImagenFotografía del antes, por: Irene Arce

Preparación:

Precalentamos el horno a 180º.

Cortamos la pechuga a taquitos pequeños.

Cortamos igualmente los pimientos y la cebolla en tacos.

Vertemos el tomate en la pizza y lo repartimos bien.

– A continuación le echamos la mozzarella rallada bien extendida por toda la superficie.

– Después incluimos los pimientos y la cebolla, y por último los taquitos de pollo.

– Añadimos una pizca de sal por encima de todo y una pizca de orégano.

– Dejar hornear unos 15-20 minutos.

¡Lista! no es tan rápida de hacer como las que ya venden preparadas con todos los ingredientes, pero está mucho más buena, ¡Os lo aseguro!

ImagenFotografía del después, por: Irene Arce

Y si siguen sin gustaros las verduras…, siempre podéis otras pizzas a vuestro gusto.

Curiosidades sobre el orégano:

Su origen se encuentra en las zonas mediterráneas. Se trata de una hierba aromática muy utilizada como condimento tanto con sus hojas frescas como secas, aunque secas poseen mucho más sabor y aroma.

Hay una leyenda mitológica que dice que Afrodita, diosa del amor y el romanticismo, fue la que plantó el primer orégano y la que le otorgó el especial aroma que posee.

Una de sus propiedades medicinales es la actividad antioxidante, antiséptica y también se la considera como tónica y digestiva.

La infusión de orégano, dicen que puede utilizarse como una ayuda para el tratamiento de la tos.

Es un día lluvioso, ideal para quedarse en casa y experimentar en tu cocina.

¡Feliz y apetitoso sábado!