Madres ¿culpables o inocentes?

Ha llegado a mi vista un artículo que me ha entristecido bastante. Un testimonio con el que me he sentido muy identificada y con el que, estoy segura, muchas mujeres se habrán sentido igual.

http://www.huffingtonpost.es/liz-lewis/deje-mi-trabajo-y-me-arrepiento_b_8917036.html?ncid=fcbklnkeshpmg00000001

Me apena mucho pensar en las madres que en tantos momentos se han sentido culpables por creer que no están haciendo bien su trabajo. Me entristece mucho pensar en los momentos en los que yo misma me he sentido tan culpable como ellas, por pensar en que no estaba ejerciendo bien mi papel de madre, de esposa, de trabajadora… Me entristece, pero a la vez me da rabia, porque yo he sentido en mis propias carnes esa culpabilidad, ese estrés que te impones tu misma y que a la vez, te impone la sociedad, o aquellas personas que opinan sin piedad sobre cómo estás planteando o haciendo las cosas, sin pararse a pensar en lo que tú misma necesitas.

Hay momentos en los que parece que nos tenemos que sentir culpables por pensar un poco en nosotras mismas, las madres, en nuestras necesidades. Parece que el hecho de ser madre ya tenga que llevar implícito el sentimiento de culpa, de vivir por y para una personita, a volcarte en ese pequeño y tierno bebé al que has dado vida, olvidándote de ti misma. Es tu mayor responsabilidad. Bueno, eso es lo que yo me decía, y lo que la inmensa mayoría de las madres (por no decir todas), nos decimos cuando nos estrenamos en el milagro de la maternidad. Pero con el paso de los años, y conociendo experiencias, como la que comparto en este artículo, que reflejan sentimientos tan parecidos a los que yo he sentido, he aprendido que no tiene porqué ser así. He sido muy cruel conmigo misma, igual que lo son muchas mujeres al ser madres, aunque algunas no lo digan abiertamente. Sí, es nuestra mayor responsabilidad, pero no es la única, también yo misma soy mi propia responsabilidad. Soy la responsable de sentirme bien, de quererme y de cuidarme, para poder ofrecer algo positivo a los demás, a mi bebé. Y no por eso tengo que sentirme egoísta. No, no te sientas egoísta por querer y necesitar un tiempo para ti sola.

Quiero a mi hija con locura, y sí, es lo mejor que me ha pasado en mi vida, me ha ayudado a ser mejor persona, y me ha hecho comprender que, pese a lo que yo pensara en un principio, no soy mala madre, ni tengo porqué sentirme culpable por querer acordarme de mí misma en determinados momentos, por apetecerme de vez en cuando comprar algo de ropa para mí, por ir a la peluquería, por querer dejar de jugar un rato con ella, para tener una conversación de adultos con adultos… porque es preciso, porque las madres necesitamos mimarnos y cuidarnos a nosotras mismas para poder cuidar de nuestra familia, para poder seguir nuestra tarea de madres sin morir en el intento.

Fotografía: Ana Belén García Jiménez
Fotografía: Ana Belén García Jiménez

Y ahora vuelvo al tema que tantas veces he tocado… Nuestros hijos necesitan de su madre, pero también de su padre. No nos olvidemos de que la paternidad es una responsabilidad compartida. Y si esto es así ¿por qué tenemos que soportar nosotras solas el peso de esos sentimientos de culpabilidad?

No somos súper-mujeres, somos de carne y hueso. Me entristece que una mujer pueda sentirse culpable por plantearse volver a trabajar y dejar a su hijo con una niñera, o en una guardería. La vida nos prepara para ser buenas madres, pero también estamos preparadas para ser buenas profesionales, y estas dos facetas, pese a lo que muchos intenten hacernos creer, son perfectamente compatibles. Porque un día tu hijo crecerá, ya no será tan dependiente de ti, y entonces, ¿tú qué harás? ¿A qué te dedicarás?

Me quedo con una frase de la autora del artículo que me ha inspirado,

Liz Lewis, “Las emociones no son racionales, pero sí que son reales”

Te dejo que lo reflexiones. 😉

Anuncios

El comportamiento organizacional

Interesante modelo de comportamiento organizacional

Lo he encontrado en un artículo de “El Mundo”. Ojalá se vieran más casos como este.

http://www.elmundo.es/internacional/2015/05/16/55578b7aca4741c22c8b4584.html

¿Qué os parece?

El estudio del comportamiento organizacional trata de determinar maneras en que las personas pueden actuar con mayor efectividad.

Lo que siempre buscamos, la efectividad.

Esto me hace plantearme algunas cuestiones. Muchas veces, nos sentimos como prisioneros de la organización o de la empresa en la que trabajamos, parece que somos nosotros lo que estamos sirviendo a la empresa, cuando realmente, las empresas son las que deben servir a las personas. El problema que veo, es que a menudo, en la organización de la empresa y en su funcionamiento, se deja a un lado o incluso se olvida, tener en cuenta a los individuos que allí trabajan, como personas, con sus ideas, sus sentimientos, sus formas de actuar… cuando realmente, son esas personas las que hacen funcionar la empresa.

20140309_140615

Fotografía realizada por Irene Arce

Las personas, son el factor clave de cualquier organización y por tanto, antes de hablar de si un comportamiento es erróneo o inadecuado, deberíamos comprender el por qué de ese proceder.

Yo creo que la historia que relata el artículo que he compartido, es un bonito ejemplo de lo que supone mutuo compromiso, por parte de la alumna, por sus ganas de aprender y por parte del profesor, por su deseo de ayudar y su comprensión hacia la situación de los demás. El profesor podría haber actuado de otra manera, podría haber permitido que la alumna abandonase la sala con el bebé, o incluso, podría no haber permitido que la alumna entrase a la conferencia con el bebé.

Cada uno puede analizar ese comportamiento de una u otra manera.  Cada cual tendrá sus propias teorías u opiniones, pero lo que yo veo es que el profesor, ha tratado de ser comprensivo, se ha percatado de los sentimientos de la alumna y ha tratado de que se sienta cómoda y que la clase que estaba dando, fuese lo más efectiva posible para cada una de las personas que la estaban escuchando, sin excepción.

Eliminar barreras, suprimir prejuicios que no nos llevan a nada, implicar a todo aquél que forma parte de la organización a colaborar en pro del buen funcionamiento del la misma. Son estos algunos de los puntos que han de mejorarse para despertar el potencial que todos llevamos dentro. Es mi opinión…

Días de descanso necesario

En toda profesión o trabajo se necesitan días de descanso. Estos días nos ayudan a desconectar del estrés, sobre todo si esos días de fiesta o de descanso los empleamos en estar con la familia, practicar nuestro deporte favorito o simplemente… hacer algo totalmente diferente a nuestra rutina laboral de cada día, sobre todo, algo con lo que nos sintamos a gusto.

El descanso nos ayuda a relajarnos, ello supone salud para nuestro cuerpo y relax para nuestra mente, que también lo agradece de vez en cuando. De esta manera logramos que al volver a nuestras obligaciones laborales, podamos regresar con la mente despejada, más clara y descansada, para poder sacarle el máximo partido a nuestro potencial y nuestra creatividad.

20140823_130643

Fotografía realizada por Irene Arce

Aquellas situaciones estresantes de nuestro día a día, pueden verse atenuadas si tomamos como hábito psico-profiláctico, la buena costumbre de descansar y desconectar de verdad de nuestro trabajo. Hay veces que solo con tomarnos un día de descanso, es suficiente para recuperar nuestra mente y cargarla de la energía que necesitamos. Una práctica saludable que debemos tomarnos más en serio.

Os dejo un ejemplo de un profesional, consciente tanto de su trabajo como de su vida personal, así como del equilibrio que necesita para su cuerpo y su mente.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2015/05/11/catalunya/1431356466_818476.html

Escucha a tu cuerpo, es el que mejor sabe cuándo necesitas darte un respiro. Toma en serio tu propio consejo y disfruta de tu descanso, seguro que te lo mereces. 😉

 

“El arte del descanso es una parte del arte de trabajar”.- John Ernst Steinbeck

Nadie sale perdiendo

PaperArtist_2015-05-08_10-34-41

Esta ha de ser la filosofía, que nadie salga perdiendo. Comparto un vídeo de RTVE, del programa “Aquí hay trabajo”, sobre empresas que colaboran en la conciliación laboral-familiar de sus empleados, de forma muy comprometida y efectiva, de manera que tanto directivos como trabajadores, salgan ganando. ¿Cuál es la clave? en dos palabras: Flexibilidad y Confianza.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/aqui-hay-trabajo/conciliciacion-empresas/3004782/

Conciliar no es un lujo de unos pocos, sino una necesidad de todos.

Workmeter como herramienta de mejora en la productividad.

Muy curioso con lo que me he encontrado ¿Conocéis Work Meter? yo la verdad es que no sabía que existía, pero por lo visto, en 2012 fue implantado por primera vez en Gavà (Barcelona), dentro del Plan Gavà 21 y se trata de un Software que mide y mejora la productividad de las personas que trabajan con dispositivos tecnológicos.

Concretamente y siempre respetando la privacidad de las personas, este software de productividad WorkMeter recopila, procesa y suministra datos objetivos de actividad, productividad laboral y del uso de las aplicaciones de las personas mientras trabajan con el PC, teléfonos móviles y otros dispositivos tecnológicos.

Además se puede personalizar para que el usuario introduzca otra serie de datos no ponderables por los dispositivos tecnológicos, como son viajes, reuniones, etc.

Lógicamente, esta parece ser una herramienta más adecuada a grandes empresas o a administraciones públicas, porque es ahí donde cuesta más llevar un control más exhaustivo de la productividad de los empleados.

He estado leyendo un poco de qué se trata, y lo que indican es que puede ayudar a mejorar la práctica de algunos aspectos importantes en cualquier empresa u organización, como puede ser:

  • Hacer un buen uso del correo electrónico.
  • Planificación de reuniones solo cuando sea realmente necesario y en el momento oportuno.
  • Mejora en la conciliación y la productividad con el tele-trabajo.

20150507_101007

Fotografía realizada por Irene Arce.

Principales objetivos perseguidos:

  • Reducir costes.
  • Aumentar productividad.
  • Optimizar el tiempo.
  • Mejorar calidad de vida y de los resultados.

Se trata en último término, de lo que siempre comentamos, de hacernos todos más conscientes y responsables de nuestro tiempo y de cómo lo utilizamos, de esta manera, tanto la calidad de vida de las personas, como la calidad del trabajo realizado, pueden verse beneficiadas.

Estos objetivos son los que esta herramienta pretende conseguir y de hecho, ya hay casos en los que parece que va funcionando. Podéis consultar los casos de éxito en la propia Web de este sotfware:

http://web.workmeter.com/es/exito-productividad-empresa.html#

Muy interesante ¿verdad? ¡Yo quiero esta herramienta para mí!

“El día es excesivamente largo, para quien no lo sabe apreciar y emplear”.- Johann W. Goethe (Poeta y Dramaturgo alemán)

Nuestra baja por paternidad/ maternidad ¿nos ayuda a conciliar?

Me encanta buscar información y encontrarme con artículos como éste. Un artículo publicado en http://www.abc.es, el 11 de noviembre del año pasado, en el que Jan Badosa, español casado con Anna, una mujer sueca, explica las diferencias entre la paternidad en España y la paternidad en Suecia.

http://www.abc.es/familia-padres-hijos/20141111/abci-maternidad-paternidad-suecia-201411061345.html#

Una de las diferencias principales, y que más me ha llamado la atención, es que disponen de 480 días de baja por paternidad/maternidad, 18 meses nada más y nada menos, de los cuales 4 meses se los reparten obligatoriamente a partes iguales entre el padre y la madre, y el resto como ellos quieran.

Se que las comparaciones son odiosas, pero si lo confrontamos con España, de 480 días en Suecia, aquí nos encontramos con 112 días de baja (por norma general), de las cuales 6 semanas se destinan obligatoriamente a la madre, para que pueda recuperarse físicamente tras el parto, y el resto se puede distribuir entre el padre y la madre…Sinceramente, ¡creo que la diferencia es brutal! Con esto no digo que los suecos son los que mejor organizado y planteado lo tienen y que sea lo mejor de lo mejor. Me planteo incluso la cuestión de si es demasiado tiempo el que se destina a la baja tras tener descendencia, ya que más de un año de baja, podría afectar (para algunos) a su rendimiento laboral, y claro…¿hasta qué punto es beneficioso esto para las empresas?

En este artículo, el Sr. Badosa indica ciertos aspectos a destacar, que la verdad, a mí me resultan muy interesantes a tener en cuenta con una baja por paternidad más larga, de cara a lo que puede beneficiar en la conciliación laboral-familiar:

1.- No hay necesidad de llevar a los niños a la guardería antes de que cumplan el año. Esto ya supone un logro, ya que los padres pueden estrechar lazos más fácilmente con sus hijos durante este primer año de vida tan importante para los bebés. He oído muchas veces a padres que me han contado lo que les ha costado dejar a sus hijos “tan pequeñitos” en la guardería, porque no son de los que han tenido la suerte de contar con los tan estimados abuelos que se desviven por sus nietos siempre que los padres han de cumplir con sus obligaciones laborales. En este punto es donde me vuelvo a preguntar: ¿No es mejor que el primer año de vida, el bebé lo pase entre personas de su núcleo familiar antes que con gente desconocida para él? Creo que evitaría muchos quebraderos de cabeza a infinidad de familias.

2.- La madre, si se decide por la lactancia natural, tiene la seguridad de que va a poder darle el pecho a su hijo sin problemas, durante al menos los primeros 6 meses de vida del bebé, que es lo recomendado por la OMS. Esto conlleva el evitarse los constantes trajines de tener que salir del trabajo antes para dar el pecho o de tener que sacarse previamente la leche y dejarla preparada para que otra persona se la de al bebé, etc.

3.- Es un apoyo, tener ese tiempo de baja paternal disponible para los hombres, para que ellos puedan sentirse más parte de la vida de sus hijos, según Jan <<mejora mucho la relación entre el niño y el padre>>. Lo cierto, y a mi parecer, es que poder los padres disponer de más tiempo durante el primer año de vida del bebé, para estar con ellos, cuidarlos…no solo favorece ese nexo entre padre e hijo, sino que puede ayudar a los hombres a sentirse algo más útiles en esa nueva etapa de ser padres, ya que en el parto poco han podido hacer y según mi propio marido, “me he sentido fatal, porque no podía hacer nada por ayudarte, lo estabas pasando mal y me he sentido inútil”. Es una forma de hacerles más partícipes, que ellos puedan ocuparse durante más tiempo esos primeros meses de poder bañar, cambiar, dormir o sencillamente sacar a pasear a su hijo.

JUGANDO CON MI PAPA 7 MESES (1)

Fotografía realizada por: Irene Arce

4.- Punto también importante, y por lo que respecta ya al ámbito laboral, el poder disponer de más días o meses y que se puedan repartir más equitativamente entre hombres y mujeres, y según asegura Jan Badosa «Estoy convencido de que el mero hecho de que obliguen al hombre a cogerse este tiempo de baja hace que estos se impliquen más en la casa y en el cuidado de los niños y la relación sea más igualitaria y menos machista que en España, donde generación a generación se repiten los patrones en los que la mujer acaba ejerciendo el papel de madre trabajadora dentro y fuera del hogar. En Suecia este hecho por si solo ya genera paridad».

Esto podría hacer que las empresas fueran más conscientes de que para ocupar un puesto de trabajo, la decisión de que el empleador se decante por un hombre o por una mujer, estando los dos expuestos de la misma manera a coger la baja por maternidad/paternidad por igual periodo de tiempo, ya no pueda estar influenciada por el hecho de “si contrato a la mujer corro el riesgo de que se quede embarazada y luego se coja la baja por maternidad”.

Lo dicho, un artículo muy interesante que me hace plantearme de nuevo, si no deberíamos ampliar en España la baja por maternidad/paternidad, durante algo más de tiempo. No digo que tengamos que estar año y medio sin trabajar, pero sigo pensando, y me imagino que muchas familias también, que 4 meses escasos de baja no son suficientes para conciliar y aclimatarse a esa nueva vida que entra en la familia. Cuando se es padre, hay muchos aspectos a los que acostumbrarse, adaptarse no es tan fácil como parece. Personalmente, pienso que como mínimo la baja por maternidad/ paternidad deberían ser entre 6-9 meses, y no es solo por bien de los padres y madres, principalmente debería hacerse por los bebés, esos nuevos ciudadanos que son el futuro de la sociedad.

Y ahora, lanzo una pregunta… ¿Cuánto tiempo piensas que deberíamos tener de baja por paternidad/maternidad en España?

 

¿Conciliar o mezclar?

Con esta entrada no pretendo juzgar a nadie. Cada uno sabe dónde están sus límites, lo que quiere en su vida y cómo quiere vivir la misma.

Me encantaría que me dierais vuestra opinión al respecto de este artículo con el que me he encontrado hoy… ¿Es esto conciliación efectiva?

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2014/08/30/moraima-bebe-escano/0003_201408G30P14991.htm?utm_source=buscavoz&utm_medium=buscavoz

 Yo también me voy a mojar y a dar la mía.

Depende de quien y de cómo se mire, aunque personalmente creo que esto no es conciliar, no al menos de la manera que a mi me gustaría.

Por mucho que se intente luchar porque las familias tengamos una conciliación real y efectiva, no creo que la mejor manera sea mezclando hasta este punto la vida familiar, con el desarrollo de nuestro trabajo.

Aplaudo el hecho de que esta madre trabajadora quiera abanderar y luchar por la conciliación de la vida familiar y laboral, por lo que, no quiero decir que no se pueda hacer de esta forma, o que esté mal (esta mujer lo ha demostrado muy bien, se puede), pero… ¿y si tu bebé es un poco más movido que el de este artículo? Mi hija lo es, y pienso que para mi no hubiera sido posible hacer esto.

Como algo puntual creo que no hay problema, tener un bebé no tiene por qué impedir que se acuda a todos sitios, pero yo aquí veo un obstáculo, y es que se solapan dos tareas importantísimas, el cuidado de un bebé y el desempeño de un trabajo, quizás en este trabajo no hay problema para hacerlo, pero ¿y en otros? Claro, también hay que ver en qué trabajos es factible y en que otros sería imposible hacerlo… ¿Hasta qué punto es viable desempeñar las dos actividades a la vez con los mejores resultados?

Pienso que ambas requieren de gran concentración, las dos son igual de importantes, porque forman parte de dos ámbitos relevantes en la vida de cualquier persona, y a las dos hay que darles la importancia y la atención que se merecen.

Repito, como algo puntual, que se pueda acudir al trabajo con tu hijo un día en concreto como excepción, no me parece mal, y también por supuesto, dependiendo del trabajo que sea, resultará más o menos posible, pero no creo que fomentarlo como hábito sea lo mejor para conseguir la conciliación real y efectiva que se está buscando, una conciliación equilibrada para todas las partes. Opino que es vital poder disfrutar tanto de tu familia como del desempeño de nuestro trabajo y creo que el secreto está en compaginarlo de manera que se pueda dedicar plenamente el tiempo que precisa cada uno de estos ámbitos, pero no mezclar uno con otro. ¿Se puede conseguir así equilibrio y la flexibilidad adecuada para el desempeño de las dos funciones, padre/madre y trabajador/a?

Es mi opinión, son mis dudas.