Mis 5 consejos para tus domingos

¿A ti también te pasa?

Llega el domingo por la noche y parece que tu cabeza se llena de reflexiones estresantes, esos pensamientos que te van surgiendo uno tras otro, amontonándose en tu mente, sin dejarte conciliar el sueño. Y ahí estás… tumbado en la cama mirando al infinito con cara de sufrimiento…

¡¡Llega el lunes!! Se me ha terminado el fin de semana ¿cómo ha pasado tan rápido? Y entonces, llega a tu mente la lista de cosas por hacer, reuniones, tediosos trabajos, actividades y un sin fin de tareas por acabar…

¡¡Alto!!

No puedes dejar que te pase esto todos los domingos. Conciliar vida laboral y personal tiene que llevar parejo poder conciliar en tu mente esos momentos. Tienes que separar no solo físicamente, sino también mentalmente esos dos ámbitos de tu vida. El fin de semana es para relajarse, hacer otras cosas diferentes a tu trabajo, desconectar… pues aprovéchalo y no dejes que esos pensamientos surjan cuando no deben, y menos cuando te vas a dormir. Necesitas descansar para poder afrontar toda la semana laboral.

Te puedo dejar algunos pequeños consejos en los que yo misma estoy trabajando, para que los domingos por la noche no te resulten un auténtico drama:

  1. Los viernes por la tarde, intenta dejar lo más programada y organizada posible, la semana siguiente. Así te evitas el tener que hacerte estresantes listas mentales el domingo a última hora.
  2. Deja algo de espacio para la improvisación, ya sabes que siempre puede surgir un imprevisto, y eso no tiene porqué bloquearte en el resto de tus tareas.
  3. Ya te he hablado del Mindfullness en alguna ocasión. Quizás es el momento de que introduzcas la meditación en tu vida, y que aprendas a tomar conciencia plena de cada momento. Esto puede ayudarte a separar. Es sólo cuestión de práctica.
  4. Aprovecha el fin de semana para descansar, para levantarte un poco más tarde si puedes, pero siempre tratando de aprovechar para hacer cosas atractivas o que te enriquezcan, como estar con los amigos, alguna actividad al aire libre, visitar algún lugar cercano al que no suelas ir, tomarte tu tiempo para leer tranquilamente algunos capítulos del libro que tienes pendiente… Cosas que te hagan sentir que tu fin de semana ha merecido la pena y que ha resultado provechoso, porque será una manera de que tu estado de ánimo sea bueno y así afrontes la nueva semana con una perspectiva más positiva.
  5. Deja a un lado la hipercomunicación que te rodea un rato antes de irte a dormir. ¡Esto va totalmente en serio! Está demostrado que el uso de pantallas de LCD, de los smartphones y tablets, los ordenadores y el efecto que provoca la exposición a sus luces, pueden engañar a nuestro cuerpo en plena noche para que nuestro sistema se comporte como si fuese de día.
Fotografía de Irene Arce
Fotografía de Irene Arce

Estos son mis consejos. Puedes aplicarlos o no, puedes utilizar los tuyos propios, eso da igual. Lo importante es que encuentres tu método para que tus noches de domingo sean apacibles y te despiertes con energía.

¡Feliz Día de la Madre! ¿Conoces el origen de esta celebración?

Fotografía de Irene Arce
Fotografía de Irene Arce

¿Has pensado alguna vez de dónde viene la costumbre de celebrar el Día de la Madre?

Pues se remonta a muchos siglos atrás… podría tener parte de sus orígenes en la mitología y simbología del antiguo Egipto.

En la antigüedad se rendía homenaje a la diosa Isis, proclamada como “la Gran Diosa Madre” o “Diosa de la maternidad y del nacimiento”. La mitología cuenta sobre ella, que tras la muerte de su hermano y marido Osiris, asesinado y despedazado, Isis encontró todas las partes de su cuerpo y pudo recomponerlo, y al hacerlo, ella se impregnó de él y así fecundó a su hijo Horus.

Diosa Isis amamantando al pequeño Horus.- Fuente imágen "El antiguo Egipto, El imperio de los Faraones".- R. Hamilton
Diosa Isis amamantando al pequeño Horus.- Fuente imagen “El antiguo Egipto, El imperio de los Faraones”.- R. Hamilton

Por ello se le rendía homenaje a Isis, y en ese mismo sentido lo hicieron en Roma con la Diosa Cibeles, o en Grecia con la Diosa Rea (madre de los Dioses Zeus, Poseidón y Hades).

El primer precedente en Europa, se encuentra en el siglo XVII, de forma más parecida a la celebración actual. En principio, se celebraba el cuarto domingo de Cuaresma, y con ello se ensalzaba con flores y otras ofrendas, la iglesia en la que cada uno había sido bautizado, como “Iglesia Madre” de cada uno.

En el año 1.600 a través de la firma de un decreto, la celebración adquirió otro significado, y durante ese día, se permitía a los siervos que trabajaban en casas para sus señores, que pudieran volver a sus hogares para celebrar ese día de Cuaresma con sus familias.

Ya en 1.870, fue cuando Julia Ward Howe (abolicionista y activista defensora de los derechos de las mujeres), organizó una gran manifestación pacífica y una celebración religiosa en Boston, en la que invitaba a participar a las madres de familia que habían perdido a sus hijos tras la guerra. En principio, no se tomó como costumbre, pero algunos años después, y como homenaje a su madre que falleció el segundo domingo de mayo, Anna Reeves Jarvis (otra conocida activista social durante y después de la guerra civil norteamericana), logró fijar, con apoyo de algunas personalidades importantes de la época, de forma oficial una celebración que actualmente se conmemora en unos 70 países de todo el mundo.

En España, inicialmente se celebraba el 8 de Diciembre, día de la Inmaculada Concepción. Pero finalmente se opta por pasar la celebración al mes de Mayo, por lo simbólico que resulta por ser el “mes de la Virgen, mes en el que, al igual que las flores, todo se renueva, todo nace”, según explicó a ABC.es Juan Moreno, profesor de Religión del Instituto Alkala Nahar.

Por eso, y pese a lo que muchos puedan intentar hacernos creer, la celebración del día de la madre no se creó con fines comerciales (aunque hoy por hoy los comercios se aprovechen de ello), ya que la base de la efeméride tenía como objetivo ser una “fiesta de agradecimiento hacia la madre, que nos ha dado la vida, como en las religiones celtas en las que se agradecía a la Madre Tierra”.

Así que tomemos hoy, día de la madre, como un día especial en el que recordar a nuestra madre el agradecimiento por darnos la vida, por estar ahí siempre que la necesitamos, por curar todos nuestros males con un abrazo y una sonrisa. No hacen falta grandes regalos. A veces, un abrazo bien dado, es el mejor gesto.

“El corazón de la madre es el único capital del sentimiento que nunca quiebra, y con el cual se puede contar siempre y en todo tiempo con toda seguridad”.- Paolo Mantegazza

Dedicado a todas las madres del mundo, pero hoy en especial, a la mía.

¡Gracias mamá!

¡Tiempo muerto!

¡Que levante la mano quien quiera terminar de trabajar a las 16h!

De nuevo se está poniendo encima de la mesa el debate de Jornada Continua en los colegios. Pero, ¿y en los trabajos? Todo viene relacionado.

Llegan nuevas generaciones pisando fuerte, promociones que no se quieren conformar con determinadas condiciones de trabajo. Muchos de ellos dispuestos y decididos a emprender para poder tener un trabajo en condiciones, un trabajo en el que se sientan libres para poder tomar sus propias decisiones y gestionar su tiempo, un trabajo en el que se les valore.

Con el paso de los años, se fue perdiendo la personalidad y humanidad en las empresas. Todo era producir y producir a base de trabajar y trabajar, cuantas más horas mejor…, y las personas aletargadas y mirando sólo hacia el camino marcado. Y aún existen empresas así.

Pero la perspectiva está cambiando, y poco a poco, nos vamos quitando las anteojeras para poder ver lo que tenemos no sólo delante, sino todo el camino y el paisaje que nos rodea, lleno de posibilidades también a nuestro alcance.

Jornada intensiva… ¡pues claro que sí! ¿A qué tenemos miedo? ¿a que no funcione? si ya no está funcionando ahora, ¿por qué no modificar y probar?

Nuestro modelo tan arraigado de trabajo es, (quizá por las horas de sol que tenemos en nuestro país) permanecer en el puesto de trabajo durante muchas horas, y además, mal distribuidas y no todo el tiempo trabajando (¿para qué 2 horas para comer?), lo que supone muchas veces un tiempo muerto totalmente desperdiciado… ¡Una verdadera pena! ¿no te parece?

Nos hemos olvidado de gestionar bien nuestro tiempo en el trabajo. Si lo hiciéramos bien, con menos horas y bien asignadas sería más que suficiente, podríamos cumplir nuestros objetivos laborales, y podríamos disfrutar también de algunas de las horas de sol que nos quedasen al terminar la jornada laboral, para realizar otras tareas enriquecedoras para nuestro bienestar.

Editado a través de Canva
Editado a través de Canva

Hay algún ejemplo muy claro de los que aprender que un cambio importante en la cultural laboral de España es posible:

En Iberdrola probaron una modificación  en el horario laboral en el año 2008. Con una plantilla de unos 9.000 trabajadores, propuso nuevo horario para todo el año, jornada continua desde las 7:15 hasta las 14:50 h, con 45 minutos de margen de flexibilidad para las entradas y salidas.

Resultado conseguido por Iberdrola:  mejora en la productividadreducción del absentismo, así como de los accidentes laboralesY por supuesto, trabajadores más satisfechos con la empresa, personas con mejores posibilidades de poder conciliar su trabajo con su vida personal.

Tareas pendientes en la mayoría de las empresas españolas:

  1. Pautas para la mejora en la gestión del tiempo.
  2. Evitar interrupciones.
  3. Concentrar esfuerzos.

¿Te parece que son tareas demasiado complicadas? Todo es cuestión de modificar ciertos hábitos erróneos o ineficaces, y hacer asidua otra estrategia de mejora.

Desde Rational Time, consultora sobre la organización del tiempo, lo corroboran: “Una mala gestión de los horarios laborales y la carencia de medidas de flexibilidad puede acarrear un impacto negativo importante en las empresas”.

De verdad, ¿esto no te preocupa?

Pienso que ya es hora de que las organizaciones y las personas que las conforman, inviertan algo de tiempo en mejorar la gestión del tiempo (valga la redundancia) de los horarios laborales y practiquen un cambio en los mismos, para que éstos sean más razonables y flexibles, que es lo que la sociedad está reclamando, ¿no te parece?

Aunque ya no seas un niño… ¡Todos a jugar!

“Los padres pensamos que podemos pagar con juguetes nuestro sentimiento de culpabilidad por no poder dedicar más tiempo a nuestros hijos, pero lo único que conseguimos es hacer de nuestros hijos “propietarios de juguetes”, porque una vez pasada la excitación del momento del regalo y el rato de juego que no suele durar muchos días, el juguete pasa a formar parte de la colección de juguetes inmóviles en el cuarto de los niños.”

Francesco Tonucci.- pensador, psicopedagogo y dibujante italiano

¿A que se te ha pasado por la cabeza en alguna ocasión esta reflexión?, a mí sí, sobre todo cuando miro la habitación de mi hija y veo la cantidad de juguetes que tiene y el poco caso que les hace a la mayoría. Ahí es cuando me doy cuenta de que no necesita tantas cosas. Ni yo tampoco. 

Fotografía: Irene Arce Alba
Fotografía: Irene Arce Alba

Esos son los momentos en los que me percato del poco tiempo que dedico a jugar con mi hija. ¿A que también lo has pensado más de una vez? Y seguro que te lo has propuesto “a partir de ahora, le voy a dedicar más tiempo, necesita que le preste un poco más de atención”.

El juego de los niños… No sé si le damos la suficiente importancia. Para ellos, jugar no sólo es divertirse y estar entretenidos. Para ellos, aunque no se den cuenta, jugar es:

  • Aprender.
  • Es desarrollarse física y emocionalmente.
  • Según muchos expertos, el juego puede resultar también una terapia para mejorar problemas conductuales de los niños, para que tomen consciencia de su comportamiento.
  • Dejando al niño que juegue libremente, podemos ayudarle a que exprese sus emociones, y facilitarles su proceso de comunicación, porque puede ayudar a nuestros hijos a exteriorizar aquello que no sepan explicar (pero claro, para eso tenemos que estar más presentes en sus juegos).
  • A que desarrolle su capacidad creativa.
  • Es una vía también muy propicia para motivarles y enseñarles a afrontar desafíos (acordes a su edad, por supuesto).
  • Es una manera de hacerles desarrollar sus habilidades sociales, de acercarse a otros niños, vencer ciertos miedos, o incluso, cuando juegan con nosotros, sus padres, reforzar los lazos de unión en la familia, así como de la confianza, para que sepan que pueden contar con nosotros.
  • Les aporta otra herramienta para interpretar lo que les rodea, a dar su visión del mundo (y con ello aprenden a valorar sus propias opiniones), a tener la posibilidad de ponerse en el lugar del otro, y desarrollar así, valores positivos para su vida.

¿Te das cuenta de la cantidad de cosas y beneficios que se pueden conseguir con el juego?

Por eso es necesario que dejemos a los niños ser niños, que les permitamos más tiempo de juego, tanto en solitario como con otros niños, con sus padres, dentro de casa, fuera, al aire libre…

Fotografía: Irene Arce Alba
Fotografía: Irene Arce Alba

Por eso es necesaria la conciliación, para que TODOS, podamos permitirnos volver a convertirnos en niños todos los días por un rato, en compañía de nuestros hijos, y enriquecernos con esos momentos.

No los hagamos propietarios de juguetes, mejor les convertimos en herederos y dueños de momentos.

“Los juegos son la forma más elevada de investigación” .- Albert Einstein